La Lista de Acceso a la Biblia 2026 analizó 106 países y encontró que la persecución, la pobreza, la falta de infraestructura y las restricciones digitales continúan limitando el acceso de millones de creyentes a las Escrituras.

Aunque hoy la Biblia puede encontrarse en aplicaciones, sitios web y múltiples formatos digitales, para millones de cristianos alrededor del mundo acceder a las Escrituras continúa siendo difícil, inseguro o, en algunos casos, prácticamente imposible.

La Lista de Acceso a la Biblia 2026, elaborada por la Bible Access Initiative, determinó que más de 500 millones de cristianos viven en países donde existen barreras que limitan su acceso a la Biblia. El estudio evaluó la situación en 106 países.

No se trata solamente de prohibiciones

Uno de los principales hallazgos del informe es que tener Biblias disponibles no significa necesariamente que las personas puedan acceder a ellas.

Las barreras identificadas incluyen persecución religiosa, controles gubernamentales, violencia de grupos extremistas, presión familiar y comunitaria, además de problemas económicos y sociales como pobreza, analfabetismo y falta de infraestructura.

Incluso la tecnología, que ha facilitado la distribución de las Escrituras en muchas partes del mundo, no resuelve completamente el problema.

El informe señala que cientos de millones de cristianos viven en lugares con acceso limitado a internet o donde consultar contenido bíblico en línea puede ser inseguro o estar restringido.

125 millones quieren una Biblia y no pueden tenerla

Otro dato destacado es que alrededor de 125 millones de creyentes desean tener una Biblia, pero no cuentan con acceso a las Escrituras en ningún formato.

La investigación distingue entre países donde existen restricciones directas y aquellos donde, aun siendo legal poseer una Biblia, las condiciones económicas o de infraestructura dificultan conseguirla.

Entre los países con mayor escasez de Biblias aparecen la República Democrática del Congo, Etiopía, Nigeria, India y Uganda.

En varios de estos lugares existen poblaciones cristianas numerosas, pero millones de creyentes todavía no tienen acceso personal a las Escrituras.

Los países con mayores restricciones

Según el listado de 2026, Afganistán encabeza los países donde acceder a una Biblia representa mayores dificultades.

Le siguen Yemen, Somalia, Corea del Norte y Eritrea.

En estos contextos, las restricciones pueden afectar distintas etapas: desde la impresión e importación de Biblias hasta su distribución y posesión personal.

En algunos países, las consecuencias pueden incluir confiscaciones o sanciones; en otros, poseer una Biblia puede poner en riesgo la seguridad de una persona.

Disponibilidad no siempre significa acceso

Los responsables de la investigación destacan una diferencia fundamental: que un texto bíblico exista en formato físico o digital no significa necesariamente que todos puedan utilizarlo.

La falta de electricidad, conexión a internet, recursos económicos o alfabetización también puede convertirse en una barrera importante.

La Lista de Acceso a la Biblia busca precisamente visibilizar esas diferencias y ofrecer información a iglesias y organizaciones que trabajan en distribución, traducción y acceso a las Escrituras.

Para quienes pueden abrir una Biblia libremente, desde un teléfono o desde casa, estas cifras muestran una realidad muy distinta: millones de cristianos todavía enfrentan grandes obstáculos para acceder a un texto que consideran central para su fe.

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