
Un equipo científico trabaja en Turquía con radar, perforaciones y análisis de suelo para estudiar una formación que algunos investigadores consideran candidata a estar relacionada con el relato bíblico del Arca de Noé.
La búsqueda de posibles evidencias vinculadas al Arca de Noé continúa generando interés en Turquía.
El investigador independiente Andrew Jones, director de Noah’s Ark Scans, informó que un equipo multidisciplinario recibió autorización para realizar trabajos de perforación y exploración en un sitio cercano al monte Ararat, una zona que durante décadas ha sido relacionada con distintas hipótesis sobre la ubicación del arca descrita en el libro de Génesis.
Jones explicó que el proyecto se desarrolla bajo la tutela de la Universidad Sivas Cumhuriyet, en Turquía, y que participan especialistas en arqueología y otras áreas científicas.
Radar y perforaciones bajo la superficie
Uno de los principales objetivos de la nueva etapa de investigación es obtener una lectura más profunda del terreno.
Según Jones, la tecnología utilizada permite examinar hasta aproximadamente 95 metros bajo la superficie, con el propósito de identificar posibles anomalías geológicas o estructuras que requieran un análisis adicional.
El investigador indicó que en lecturas preliminares se han observado formas que describió como ángulos rectos, corredores y patrones que podrían sugerir una estructura bajo tierra.
Sin embargo, el equipo todavía no cuenta con un análisis completo y los propios investigadores reconocen que esas anomalías también pueden tener explicaciones naturales.
Más de 300 muestras serán analizadas
Además del trabajo con radar, el equipo ha recolectado más de 300 muestras mediante perforaciones que serán estudiadas en una universidad turca.
La intención es comparar el material obtenido con la geología natural del área y determinar si existen diferencias significativas entre la formación investigada y su entorno.
Los investigadores también cuentan con pequeños sistemas de cámaras que podrían utilizarse en caso de localizar cavidades o espacios vacíos durante las perforaciones.
Jones explicó que la prioridad es obtener información sin dañar el sitio.
Un proyecto que tomará varios años
El investigador ha insistido en que todavía es demasiado pronto para sacar conclusiones.
Según explicó, el análisis completo de los datos de radar podría tardar varios meses y sus resultados determinarán qué tipo de trabajo se realizará durante la próxima temporada de exploración.
Frente a quienes cuestionan la investigación, Jones ha pedido paciencia y ha señalado que el proyecto será desarrollado durante varios años siguiendo la evidencia que vaya apareciendo.
Por ahora, no existe una confirmación científica de que el sitio corresponda al Arca de Noé.
Lo que sí continúa es una investigación que busca responder, mediante herramientas científicas, qué se encuentra realmente bajo esta particular formación cercana al monte Ararat.
Para creyentes y estudiosos del relato bíblico, el proyecto vuelve a poner sobre la mesa una de las preguntas arqueológicas más antiguas relacionadas con las Escrituras: ¿podría existir todavía alguna evidencia física del arca narrada en Génesis?